Parque Güell con mochila de bebe

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Accesibilidad:  mochila-portabebes

Aunque teníamos reservado un apartamento en Girona para ese día, no quisimos perdernos una visita express al Parque Güell. Al no disponer de mucho tiempo solo vimos el recinto del parque y la Casa Museo de Gaudí. Decidimos ir en metro hasta la estación de Vallcarca (L3 Verde). Creemos que, aunque se ande un poco más, la opción más sencilla para entrar al parque con el carro hubiera sido ir hasta Lesseps (L3 Verde) para subir por la calle Travessera del Dalt hasta carrer de Larrard, la cual recorreremos entera. Una vez que nos topemos con el muro del parque, habrá que girar a la izquierda para entrar por la puerta que hay en Av del Santuari de Sant Josep de la Muntanya. Nosotros fuimos por la Baixada de la Gloria (¡más tarde nos enteramos de que la llaman la subida del Diablo!, ahora entendemos porqué). La calle tiene muchísimo desnivel y hay escaleras mecánicas para llegar a una de las entradas del parque, también con escaleras. Vamos, que pecamos de novatos.

En la Carrer de la Mare de Déu del Coll tomamos un café en la Cafetería Maigot, ambientada en los trabajos de Gaüdí. El nombre del bar viene dado por la cantidad de “¡Oh, my god!” que se escuchan por la inclinación de la calle. Tienen una exposición de pantallas de lámpara artesanales preciosas que, además, se pueden comprar.

Baixada de la Glòria

El Parque tiene dos áreas, una de acceso libre y gratuito y otra en la que se encuentra el Conjunto Monumental al cual se puede pasar con entrada. El recinto es accesible con carro de bebe, pero la zona de pago tiene algunos tramos de escaleras, por lo que si queréis ver la famosa plaza o haceros una foto con el dragón de la escalinata, lo mejor es ver el Parque Güell con la mochila porta bebes. Nosotros fuimos con carro. Como os hemos comentado al principio, disponíamos de poco tiempo en Barcelona, así que solo vimos la parte gratuita y la Casa Museo de Gaudí.

El recinto del parque es muy llano, salvo las partes mas altas que tienen algunas pequeñas cuestas, así que nos resultó muy cómodo dar un paseo con la pequeñaja.

Nos quedamos con muchísimas ganas de haber visto todo el recinto monumental del parque así como muchas otras cosas de Barcelona, pero al tener un tiempo tan limitado tuvimos que sacrificar alguna que otra visita. Esperamos volver muy pronto para poder seguir descubriendo esta ciudad tan fantástica.