Ciudad Real: Parque Natural de Lagunas de Ruidera

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2 DÍAS POR Ciudad Real:

parque natural de Las lagunas de ruidera

 

  • MAPA

DÍA 1

En nuestra visita a Ciudad Real, una de las rutas que no podíamos perdernos era la del Parque Narutal de las Lagunas de Ruidera,  un oasis en pleno corazón de La Mancha.

Este fin de semana nos alojamos en Apartamentos Los Panchos, en Ruidera. El Apartamento era bastante amplio y, al ser la última planta, tenía una terraza muy curiosa. La pena fue que el tiempo no nos acompañó para poder disfrutarla un poco, nos hubiera gustado poder desayunar  allí, ya que las vistas eran preciosas.

Decidimos ir a dar una vuelta por el pueblo y dejarnos sorprender por sus largas calles empinadas. Subiendo por la Calle San Pedra, llegamos hasta el Mirador Laguna del Rey, desde donde hay unas fantásticas vistas de la laguna del mismo nombre y que forma parte de una de las zonas habilitadas para el baño.

Os dejamos unos links por si os animáis a realizar una de las muchas Actividades o Itinerarios que podréis encontrar en el parque. Nosotros decidimos dar un paseo con el coche, parando en los miradores o chiringuitos que encontrábamos en las playas de las lagunas.

Seguimos la carretera hasta llegar a La Laguna Tomilla. Tuvimos que bordearla por un camino asfaltado hasta ver el final de este, donde pudimos dejar el coche en un pequeño aparcamiento de tierra. Aquí es donde comienza la Ruta de la Laguna Blanca, un itinerario sencillo de 8 km de ida y 8 de vuelta que transcurre junto a la orilla de las lagunas y que forma parte de La Ruta del Quijote. Todo el camino está señalizado con postes de madera que nos fueron indicando los puntos en los que nos encontrábamos. Hay que tener en cuenta que no se trata de un camino asfaltado sino de tierra, por lo que en época de lluvias tendremos que sortear algún charco que otro. Por lo demás, no se nos hizo muy complicado el acceso con el carro. Os dejamos el Folleto de la Ruta Laguna Blanca que encontramos por Internet para que podáis haceros una idea del itinerario.

DÍA 2

Muy cerquita de las Lagunas de Ruidera, en la provincia de Albacete, vimos que estaba la Cueva de Montesinos que, junto con la Ermita de San Pedro de Verona y el Castillo de Rochafrida, forma parte de la Ruta Literaria Quijotesca donde Cervantes situó algunas de las aventuras del famoso Hidalgo.

Nada mas llegar, una estatua de Don quijote y Sancho Panza anunciaban que ya estábamos en nuestro destino. Pudimos dejar el coche en un aparcamiento de tierra gratuito que hay a la entrada del recinto.

Entrada

Entrada

El acceso al parque es gratuito, pero si queréis entrar en la cueva debéis reservar con antelación, ya que las visitas son guiadas y creemos que ahora solo las realizan los fines de semana. El precio de adulto ronda los 6 € y el de niño los 4 €. La Cueva tiene unos 80 metros de profundidad y el recorrido debe hacerse con el equipo que se os facilitará en la excursión (casco con luz frontal).

Mientras Alf esperaba con la pequeñaja fuera, yo bajé hasta la la entrada de la cueva para hacerme una idea de si era posible entrar o no con ella. Si a la poca visibilidad le sumamos que el suelo estaba bastante resbaladizo por haber estado lloviendo, no nos pareció que fuera muy recomendable el acceso con la mochila portabebes. Así que, al final, decidimos no hacer la visita y recorrer el recinto dando un paseo.

Como nos quedamos con ganas de ver la colonia de murciélagos que viven allí y al leer en varios foros que los niños se lo pasan muy bien haciendo la visita, no descartamos volver cuando la pequeñaja sea mas mayor.

De camino a Campo de Criptana y de forma casual, nos topamos con el Castillo de Peñarroya y su impresionante embalse. Se trata de una fortaleza que se sitúa sobre un acantilado que da a la Presa del embalse de Peñarroya.

El acceso tendréis que hacerlo con mochila portabebes. Aunque en la fortificación se han realizado algunos trabajos de restauración y podréis recorrerla sin problema, la subida a la muralla no esta adaptada. Os recomendamos subir, ya que hay unas fantásticas vistas del embalse.

El castillo tiene una preciosa ermita barroca del siglo XVII en la parte que da a la presa que vale la pena ver.

Recientemente se han encontrado en el exterior una necrópolis de rito islámico y un campo de silos de cronología indeterminada. Así que animaros a perderos como hicimos nosotros. Os aseguramos que os encantarán las vistas desde el desfiladero de la presa.

Una vez en Campo de Criptana,  ya en la entrada nos daba la bienvenida una estatua de Don Quijote. Subimos hasta la Sierra de los Molinos, donde nos esperaban nueve de los diez molinos de viento que aun se conservan en el pueblo y que se encuentran en la cima y ladera de la colina. Cada uno dedicado a una exposición diferente:

  • Infante: Estructura y mecanismo original de los molinos
  • Sardinero: Único molino situado dentro del casco urbano
  • Burleta: Escenificación de la molineda (primer domingo de mes)
  • Culebro: Mueso de Sara Montiel
  • Poyatos: Punto de Información Turística
  • Inca Garcilaso: Temática de Labranza
  • Cariari: contenidos relacionados con el cine y Enrique Alarcón
  • Quimera: Dedicado a la poesía de Vicente Huidobro
  • Pilón: Temática relacionada con el vino
  • Lagarto: Temática relacionada con la poesía

En el Molino Poyatos nos facilitaron unos folletos con información turística y fue donde pudimos comprar las entradas para ver el Molino Infante. La planta superior nos resultó muy estrecha y de techos bajos. Es donde se encuentra la maquinaria de madera que hace girar las aspas según la dirección del viento. Para poder acceder a esta planta tuvimos que hacerlo por unas escaleras circulares bastante inclinadas. Deciros que los molinos no son accesibles para carro o silla, así que tendréis que llevar la mochila porta bebes

Tras la visita al molino, dimos un paseo por el barrio del Albaicín. Las calles son empedradas, inclinadas y estrechas, donde llaman la atención sus casas pintadas de blanco y añil. Dentro del casco urbano, encontramos el Molino Sardinero junto a la Casa Cueva en el Cerro de la Paz, una construcción típica escavada en la roca donde, antiguamente, vivían los vecinos del pueblo. Si queréis visitarla tendréis que hacerlo también con la mochila porta bebes. Se accede desde la tienda que hay a la entrada de la casa, donde podréis comprar las entradas.

Esta fue la última visita que hicimos ese día y, aunque estábamos bastante cansados,  volvimos a casa encantados de todo lo que habíamos visto.