3 días por Girona

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3 días por Girona

Este verano decidimos poner rumbo a la parte norte de Cataluña.  Girona, Besalu o Pals son unos de los sitios que visitamos esos días. Como ya es costumbre, os dejamos un mapa que podréis abrir en Google Maps para ver nuestro itinerario.

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DÍA 1

Tras toda la mañana viendo el Parque Güell y la Casa Museo de Gaudí, pusimos rumbo a Girona. Tenía muchísimas ganas de conocerlo. La verdad que me hubiera gustado ir en primavera, momento en el que celebran Temps de Flors, vistiendo las calles y los edificios de la ciudad con flores de colores. Si Girona ya me parece un lugar precioso, en mayo con la celebración de esta fiesta debe ser espectacular.

Llegamos a eso de las 14.30h. Comimos algo rápido por la zona, compramos algunas cosas en un supermercado cercano y fuimos a Apartaments Els Quimics, donde teníamos pensado alojarnos estos días. El apartamento era bastante amplio y se encontraba en una zona tranquila a poca distancia del centro, a unos 15 minutos andando mas o menos. Así que la tarde la aprovechamos para dar un paseo por la ciudad y visitar algunos monumentos que queríamos conocer. Fueron unos 9 km en los que es necesario que llevéis la mochila portabebes, ya que para ver la muralla y algunos edificios, tendréis que subir escaleras. Nosotros empezamos el recorrido desde el acceso a la muralla para terminar en el Pont de Pedra. Os recomendamos que, para llegar a la entrada de la muralla, lo hagáis subiendo por Carrer del Carmen. Nosotros nos perdimos y, como veis, dimos mucha vuelta. Lo peor fue que las calles por las que fuimos tenían bastante pendiente, lo que evitareis si vais por la principal.

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En la Plaça de Jacint Verdaguer i Santaló están las escaleras para subir a la Muralla. Allí también se encuentra el Refugio Antiaéreo del Jardi de la Infancia (aunque creo que sólo se puede visitar durante la exposición Girona, Temps de Flors) y, en la parte derecha de la muralla, los Jardines de la Muralla. Desde la Muralla podréis ver una panorámica de los tejados de la ciudad, la torre de la Iglesia de Sant Feliu y la fachada de la Catedral.

En la Plaça Josep Ferrater i Móra están las escaleras que bajan de la muralla. Allí se encuentra Convento de Sant Domènec, que actualmente forma parte de La Universitat de Girona. Siguiendo la calle hasta llegar a la Plaça dels Lledoners vimos el Palacio Episcopal o Museo de Arte junto a la Catedral (dentro está el Museo del Tesoro donde se expone el Tapiz de la Creación) y la gran Escalinata. ¡Solo imaginar sus 90 peldaños en Temps de Flors vestidos con tantas flores de colores hacía que se me pusiera la piel de gallina!.

Si os situáis frente a la Plaça de la Catedral tendréis La Casa Pastor o actual sede del Palacio de Justicia y a la derecha el Portal de la Bona Mort. Su nombre viene dado por el hecho de que los condenados a muerte salían de la ciudad por allí, pudiendo despedirse delante de la Seo antes de ser ejecutados.

Siguiendo la calle hasta Plaça dels Jurats veréis la torre que une la catedral con la muralla (la Torre Cornèlia) y los Baños Árabes. La entrada ronda los 2 €, aunque el acceso no está adaptado para sillas de ruedas.

Caminando hasta Carrer de Santa Llúcia llegamos al Museo Arqueológico y como la pequeñaja tenía un poco de hambre hicimos una parada para darle de comer.

El siguiente punto de nuestra ruta era la Pujada de Sant Feliu. Para llegar también dimos un poco de vuelta, pero no nos fue complicado encontrarla. Allí están la Iglesia de Sant Feliu y la Columna con la Leona. Se trata de una escultura que representa una leona agarrada a una columna. ¿Y que tiene esto de especial? pues que, como en Barcelona con la Fuente de Canaletas, si quieres volver, no irte nunca o tener suerte en tus viajes, debes besar el culo de la leona. La tradición inicial consistía en tocarlo, pero la costumbre cambió cuando alguien empezó a besarlo. Como curiosidad contaros que el Ayuntamiento puso unos escalones de hierro que  quitaron en 2009 como medida preventiva para evitar el contagio de la gripe A. Actualmente están instalados, y, como dice el pareado “No ama Girona quien no ha besado el culo de la leona”.

Comentaros, para los que les guste el cine juvenil, que en la esquina que da a la subida de la Pujada de Sant Feliu, se encuentra la entrada al Pont  d’en Gomez o Puente de la Princesa que aparece en la película Tengo ganas de tí. Destaca por ser el puente mas romántico de la ciudad con unas vistas preciosas del río Onyar.

Volviendo otra vez a la Plaça de la Catedral, bajamos por la Carrer de la Força, donde se encuentra el Centre Bonastruc Ça Porta o Museo de Historia de los Judíos en Catalunya al que podréis entrar por 1,80 €. En la Pujada de Sant Domènec, encontrareis el Palacio dels Agullana, donde podréis hacer una de las fotografías mas típicas de Girona.

Supimos que habíamos llegado a la Plaça del Vi al ver sus arcos y el  Ayuntamiento. Aquí es donde terminamos nuestra visita a Girona, aunque la despedida la hicimos en el Pont de Pedra, desde donde pudimos contemplar las coloridas casas sobre el río Onyar.

La verdad es que Girona, beses o no a la leona, enamora!.

DÍA 2

Segundo día. El plan de hoy era visitar Besalu, Castellfollit de la Roca y Banyoles, así que tocaba madrugar un poco para poder verlo todo tranquilamente.

Besalú es un bonito pueblo medieval perteneciente a la Garrotxa que se encuentra a unos 30 km de Girona. Al llegar podréis aparcar el coche en un parking de tierra gratuito que hay en la entrada, justo al otro lado de la carretera, y nada más entrar en el pueblo encontrareis la Oficina de Información.

La entrada a Besalu se hace por el gran Puente Románico que, a pesar de haber sufrido modificaciones y reconstrucciones durante los siglos, se encuentra en perfecto estado. Se cree que la estructura inicial no era la actual, ya que, un poco mas arriba, bajo las aguas del ría Fluviá encontraron restos similares a los del puente.

La Sinagoga, el Miqve (baño judío), el Portal de la Força o el Monasterio de Sant Pere son algunas de las joyas que podréis encontrar y que nos dan una idea de la mezcla de culturas que, durante siglos, habitaron Besalu. comentaros que la sinagoga y el Miqve no están adaptados por lo que no podréis verlos con carro.

Haciendo una parada en uno de los bares que hay fuera del casco histórico de Besalu, nos comentaron que muy cerca, a unos 10 minutos en coche, se encontraba Castellfolltit de La Roca, uno de los municipios mas pequeños de Cataluña. Pero lo llamativo de este pueblo no es eso, sino que se encuentra construido en lo alto de una enorme pared de basalto de 50 m de altura. Dando un paseo por el pueblo, llegamos hasta el Mirador Josep Pla que hay junto a la Iglesia de Santa Salvador, donde encontramos unas increíbles vistas del Parque Volcánico de la Garrotxa. Si vais con tiempo os recomendamos que bajéis al Mirador Pasarela que cruza el río Fluvià.

De camino a Girona, hicimos una parada en el Lago de Bañyoles, el mas grande de Cataluña. De aguas tranquilas y claras (turquesas, grises o verdes según la hora del día gracias a como inciden los rayos de sol en estas), el lago guarda esconde varios misterios, como desapariciones de bañistas, barcos y hasta la de un avión de la Guerra Civil del que no se supo nada hasta mucho tiempo después. Incluso se cree que se puede predecir terremotos según la bajada o subida de sus aguas. Pero, como en la mayoría de los grandes lagos, no podía faltar la leyenda del monstruo. Según se cuenta la historia, en el lago vivía un monstruo de grandes dimensiones, recubierto de escamas y con unas enormes alas que escupía fuego y que tenía un aliento tan fétido que podía envenenar el agua. Los habitantes de banyoles estaban atemorizados, ya que nadie había sido capaz de acabar con el animal. Así que decidieron pedir ayuda a las tropas de Carlomagno que estaban asentadas en Gerona, pero estas también fueron derrotadas por la bestia. Tras esto, los ciudadanos recurrieron a Sant Mer, un franciscano que acompañaba a las tropas. Cuando Sant Mer encontró a la bestia se puso a rezar y logró amansarla y llevarla al pueblo, donde les explicó a los ciudadanos que las desapariciones de hombres y ganado realmente habían sido causadas por las tropas de Carlomagno. Se cree que el dragón volvió a su guarida bajo las aguas del lago y que aun, cuando tiene hambre y emerge para comer, se le puede ver nadando por este.

DÍA 3

Último día de nuestro viaje por Cataluña y no podíamos perdernos una visita a la playa. Aunque para nosotros un buen plan puede ser salir a patear y perdernos por cualquier parte en busca de lugares nuevos, no quita para que de vez en cuando nos guste ir a alguna playita donde pasar el día y descansar un poco con nuestra pequeñaja. Así que nuestro plan de hoy era ir a conocer Pals y pasar la tarde en su playa.

Aparcamos el coche en un parking gratuito que hay en Passeig D’Europa. Esta vez no os dejamos nuestra ruta en el mapa. A partir de ahí os recomendamos que subáis por Camí fondo y que os perdáis por las calles de este hermoso pueblo para disfrutar de sus calles, la Torre de las Horas, sus arcos y sus casas decoradas con flores, ya que es un pueblo que vale la pena ver tranquilamente y sin itinerarios.

La playa de Pals está a unos 10 minutos en coche. Podréis aparcar en un parking que hay frente a la playa en Avinguda dels Arenals del Mar. Cruzando una de las dunas que separa la zona urbanizada de la costa, encontrareis una gran playa de arena fina y dorada que hará las delicias de todos. Además tiene una zona nudista que podréis disfrutar si os gusta el naturalismo.