3 Días por Cantabria

boton_volver

3 días por cantabria

 

Esta vez os proponemos una escapada de tres días perfecta para esos puentes en los que se necesita salir de la ciudad para volver con las pilas cargadas. El destino que os proponemos es Cantabria. Es cierto que, al contar con tres días, no pudimos ver todo lo que nos hubiera gustado, pero si os organizáis bien seguro que el viaje os da para mucho.

• Mapas


 

• 3 días por Cantabria

DÍA 1

Tras varias horas de viaje, decidimos hacer una parada antes de llegar a Galizano, donde teníamos pensado estar estos días. Nos pareció buena idea ir a Somo, comer algo por allí y aprovechar para dar un paseo por la playa. Si os animáis os recomendamos llevar la mochila portabebe, ya que pasear con el carro por la arena puede resultar un poco complicado. Aparcamos en la Calle Peñas Blancas y fuimos a uno de los restaurantes que hay en el cruce con la Calle Islas de Mouro. Si entráis por la CA-141 desde La Pedreña podréis cruzar por el conocido Puente de Somo que une las dos localidades.

Estos días nos alojamos en Apartamentos Playa Galizano, a las afueras del pueblo. Hay que decir que fue todo un acierto, no pudimos estar mejor. Nada más llegar Luis, uno de los dueños, ya estaba esperándonos para enseñarnos todo. Tienen 6 apartamentos identificados cada uno con un nombre diferente. A nosotros nos dejaron “La Corrala”. Este apartamento se encuentra en la planta baja, está totalmente adaptado para movilidad reducida, es muy amplio y tiene acceso a una terraza/jardín privado. La casa dispone de varias plazas de aparcamiento en la entrada y de un porche común en el interior. La zona es muy tranquila, la decoración de las habitaciones sencilla y muy agradable y el trato de Luis y Xavier no puede ser mejor.

 

Como ya sabréis no podemos estar quietos, así que, después de colocar todo y dar un paseo por la Playa de Galizano, nos faltó tiempo para coger el coche y hacer una visita a algún pueblo de la zona. Fuimos hasta Lierganes, uno de los 40 pueblos más bonitos de España, a unos 20 km del apartamento. Todo el recorrido podréis hacerlo con carro sin problemas.

Aparcamos en la Plaza del Marques de Valdecilla, donde se encuentra La Casa de los Cañones. Muy cerca, en una calle perpendicular a Camilo Alonso Vega, podréis visitar el Puente Grande o también llamado Puente Romano (aunque no lo es)  y la Estatua del Hombre Pez. Cuenta la leyenda que Francisco de la Vega Casar, cuando vivía en Bilbao, fue a nadar con unos amigos la noche antes de San Juan y desapareció llevado por la corriente. 5 años después, unos pescadores en Cádiz capturaron a un ser acuático de apariencia humana, comprobando que era un hombre con escamas y forma de pez y del que solo lograron que dijera la palabra “Lierganes”. Hasta allí le llevaron al escuchar la noticia de que, 5 años atrás, Francisco de la Vega Casar había desaparecido en Bilbao. Al llegar al pueblo junto a un fraile que lo acompañaba, Francisco se adelantó a este y caminó hasta la puerta de la casa de su madre, quien lo reconoció al verlo. Allí vivió durante 9 años hasta que un día no volvió a saberse nada de él tras perderse en el mar.

Antes de irnos aprovechamos para comprar productos típicos de la zona. Si os gusta el queso, os recomendamos que os paseis por Quesucos Artesanos Cobos (Lierganes 33). Son de producción propia y están riquísimos. Nosotros compramos uno curado que estaba espectacular. En la calle Mercadillo 19 podréis parar a tomar un chocolate con churros en Bodegón Casa Daniel, una de las especialidades de Lierganes junto con los Sacristanes, que podréis pedir en el Obrador de Maria Luisa (Paseo del Hombre Pez 6).

Si aun tenéis tiempo y ganas, podéis ir a ver La Iglesia de San Pantaleón, donde hay unas estupendas vistas de Lierganes.

DÍA 2

Aunque nosotros fuimos con el carro de la pequeñaja, es recomendable que hagáis este itinerario con mochila, ya que algunas zonas son de difícil acceso y no están preparadas para sillas de ruedas.

Nuestra ruta empezó en Santillana del Mar, el pueblo de las tres mentiras, ya que ni es Santa, ni es llana, ni tiene mar. Como habíamos visto en varios foros que es un poco complicado aparcar por el centro, decidimos hacerlo en el párking ORA  que hay en la entrada del pueblo (calle Jesús Otero). Al lado, encontrareis la Oficina de Turismo, donde os facilitarán mapas de la villa e información de los sitios de interés.

La casa del Águila y la Parra con la escultura del bisonte de Jesús Otero, la plaza mayor o la Plaza del Abad Francisco Navarro con la Colegiata de Santa Juliana (la cual no podemos aseguraros que sea accesible, ya que no nos dio tiempo a entrar) son algunos de los edificios importantes que encontrareis durante el recorrido. También podréis ver el Museo de la Inquisición por unos 4€. Se trata de una colección de artilugios de tortura de la época bastante interesante que tendréis que hacer con la mochila, ya que la exposición se divide en tres plantas y hay que subir algunas escaleras.

Comentaros que nos llovió un poco y eso hizo que el suelo, al estar empedrado, estuviera un poco resbaladizo.

Muy cerquita de Santillana del Mar, a unos 3 km, se encuentra el Museo Nacional de Altamira. No hace falta decir que es una visita obligatoria si estáis por la zona. La Cueva de Altamira es considerada como la <<Capilla Sixtina>> del arte rupestre, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985. Nada más llegar, dejamos el coche en el parking gratuito del Museo. La entrada cuesta 3 € salvo si se acude un sábado por la tarde o un domingo, momento en el que el acceso es gratuito. El museo está totalmente adaptado, tiene rampas y elevadores, baños con cambiadores y sillas de ruedas en préstamo. La visita se divide en tres zonas, un recorrido por la parte exterior con actividades que se pueden ver en museodealtamira.mcu.es, una exposición permanente interior y la visita a la Neocueva, una reproducción a  escala. Actualmente, por motivos de conservación, la cueva original está cerrada al público, por lo que la única forma de verla es siendo uno de los 5 visitantes que se eligen cada viernes por sorteo de entre las personas que están viendo el museo ese día. Nosotros no tuvimos la suerte de ser uno de los afortunados, pero debe ser una experiencia increíble.

Nuestro siguiente punto en el mapa fue Comillas. Allí pasamos la mayor parte del día. Dejamos el coche en un parking que hay en Paseo Galleri 8 y fuimos a comer a la zona de la playa (calle Jesús Cancio y Paseo del Muelle). Si queréis algo mas céntrico para tener todo mas a mano, muy cerca de la oficina de Turismo también hay algunos restaurantes (Calle Joaquín Puélago)

Muy cerca del parking, subiendo por una calle que hay justo en frente, se encuentra el Cementerio Ruta Modernista (Paseo Manuel Noriega), integrado en las ruinas de una ermita gótica y con unas fantásticas vistas al mar por encontrarse en lo alto de una montaña. A nosotros nos tocó cargar con el carro para subir las escaleras que hay en la entrada, ya que no está adaptado, así que os recomendamos que valláis con la mochila portabebes.

Al salir dimos un paseo hasta la Universidad de Comillas y el parque que hay junto al Palacio de Sobrellano. Como ya sabéis, íbamos con el tiempo justo, así que no pudimos entrar en ninguno de los dos sitios y no podemos aseguraros que sean accesibles.

En el Barrio Sobrellano, entrando por la Plazuela Fuente Real, esta El Capricho de Gaudí o Villa Quijano. La entrada la podéis comprar en la taquilla por unos 5€. Quitando el acceso a las torres o a los desvanes (escalera de caracol), el resto de la planta del edificio está totalmente adaptado. Los jardines también son accesibles, pero al estar el suelo empedrado puede resultar un poco incómodo para sillas de ruedas.

Antes de irnos, nos acercamos con el coche hasta el Monumento al Marqués de Comillas, donde hay un mirador con unas vistas espectaculares al mar. Cómo curiosidad para los más cinéfilos, indicaros que justo detrás podréis ver la Mansión del Duque Almodóvar del Río, una casa que ha sido utilizada como escenario en varias películas, como “Sexy Killers, morirás por ella” o “La Herencia de Valdemar”

Para rematar el día y viendo que aún nos quedaba algo de tiempo, no quisimos perdernos una visita expess a San Vicente de la Barquera.

DIA 3

Hablando con un amigo que había estado por la zona hacia algún tiempo, nos recomendó ir a La cueva de El Soplao, una cavidad descubierta por los mineros en 1908 y considerada lugar de interés geológico español de relevancia internacional. Nada mas llegar encontramos el parking gratuito junto a un mirador con unas vistas espectaculares de la Sierra de Arnero (¡imposible resistirse a hacer una foto!) En la taquilla nos informaron que, aunque la visita esta adaptada para sillas de ruedas, no podíamos entrar con el carro de bebe. Para eso cuentan con mochilas portabebes en préstamo que podréis pedir a la hora de comprar la entrada. Algo muy importante a tener en cuenta es que la temperatura dentro de la cueva es de 12ºC, por lo que os recomendamos llevar ropa de abrigo, sobre todo para los mas peques.

La cueva cuenta con mas de 20 km de galerías de los cuales solo 1 km está adaptado para visitas. La bajada a la cueva se realiza en un tren que imita a los usados por los mineros en aquella época. Una vez dentro, a unos 40 metros de profundidad, comienza la visita de mas o menos una hora de duración por las diferentes salas de la cueva a lo largo de las pasarelas que la recorren. La Gorda, Los Fantasmas, Mirador de Lacuerre, Centinelas y Ópera. Estalactitas blancas con forma de fantasmas, estalagmitas, excéntricas que con el juego de luces parecen autentico coral, coladas, enormes columnas, un sin fin de formaciones geológicas que hacen las delicias de todos. No menos impresionante es la zona de la pasarela que cruza por el lago que hay en la cueva. Su agua está tan inmóvil que al mirarla produce una sensación de vértigo espectacular. Informaros que dentro de la cueva está prohibido realizar fotos o vídeos, por lo que os dejamos unas fotos que podréis encontrar en la web de la cueva para ir abriendo boca.

A la hora de comer decidimos acercarnos a Carmona, a unos 16 Km de El Soplao y catalogado como pueblo más bonito de Cantabria por los oyentes de la radio Altamira, tal y como muestra la placa que hay en la plaza del pueblo. De camino podréis parar en el Mirador Asomada del Ribero, desde donde se puede observar el espectacular entorno natural donde se encuentra el pueblo.

Aparcamos el coche en la entrada, justo al lado del puente que cruza el río Quivierda. No podíamos ir a Cantabria y venir sin probar uno de los platos típicos de su gastronomía, el cocido montañés, así que fuimos a comer a La Posada El Puente. Leímos que también son famosas sus croquetas, pero os aseguramos que con el cocido salimos llenos. De postre os recomendamos probar el queso fresco con miel. ¡Todo riquísimo!

Ya de camino a Galizano decidimos visitar la localidad de Loredo y su espectacular playa, donde todos los años se celebra la tradicional carrera de caballos.

Fue una pena tener que irnos, ya que nos hubiera gustado tener algo mas de tiempo y poder visitar algunos sitios que nos quedaron pendientes, pero eso nos da otro motivo mas para volver.